La verdad del chic francés: ni peinarse ni maquillarse. Y a mucha honra

chic frances

Parece que las fuerzas del universo se han alineado para hacernos creer que una francesa (y ya si es parisina échate a temblar) siempre va a ser más chic que tú. C’est la vie. Incluso existen libros diciéndonos cómo nosotras, pobres ignorantes de lo que realmente significa ser chic, podemos ser parisinas estemos donde estemos. Todo un detalle por parte de Caroline de Maigret y su pandilla.

Reconozco que más de una vez he soñado estar paseando por Les Champs Elysées como si de mi hábitat natural se tratara, o sentarme en alguna de las terrazas de sus numerosos bistrós mientras le pedía al camarero un vine rouge con mi exquisito acento francés. Pero queridas, ha llegado el momento en que alguien frene, se detenga y reflexione sobre los mitos del chic francés que nos han hecho un poquito de daño al resto de personillas de este planeta.

Todo lo que hagas tiene que parecer efortless

El famoso efortless francés o lo que es prácticamente lo mismo, la alergia al cepillo. Me pregunto si es realmente cierto que se puede ser así de diva cortándote un flequillo, partiendo de que ese dichoso look a nadie en el universo le queda bien (excepto a ellas, claro). Despeinadas y con flequillo, ¿dónde está el truco?

Las francesas se maquillan mejor. Rectifico, las francesas no se maquillan.

Primero, no peinarse. Y lo siguiente, no usar una gota de maquillaje. ¡Viva la naturalidad! De acuerdo con su filosofía, su innata belleza no necesita de cosméticos. Otra alergia que añadir a la lista, aunque seguro que su piel se lo agradece infinitamente… ¿habéis pensado lo que ahorran en desmaquillante?

Vino rojo, s’il vous plaît

Nada de gin-tonics. ¿Vino blanco? Ni se te ocurra. El rey de todas las comidas y cenas será por siempre el vino tinto… ¡marchando uno!

Su armario, los básicos

Una francesa puede ser feliz vistiendo a base de gabardinas, camisas oversize, pantalones vintage y camisetas a rayas. Los mandamientos del chic parisino dictan que hay que evitar a toda costa los conjuntos. Las mejores prendas se encuentran escondidas entre montones de ropa en mercadillos y tiendas vintage, y por supuesto las bailarinas nunca decepcionan. Como podréis ver, más simple imposible. Importante, no confundir el análisis de su estilo con darle la espalda, porque estaréis conmigo en que no hay nada como salir a la calle  cómodamente con un moño de estar por casa y cómo no, las deportivas en todos y cada uno de nuestros looks. Sin prejuicios, mes amies, me despido a la francesa.

Imágenes vía

VOGUE , Self Service Magazine

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