Queridos hombres, el Feminismo también va con vosotros

Vivimos tiempos convulsos, en los que el debate sobre el Feminismo está en primera línea. Tenemos la suerte de contar con grandes mujeres y hombres que se unen a la idea de que we should be all feminists (todos tendríamos que ser feministas).

Feminista: un hombre o mujer que dice, ‘Sí, hoy en día hay un problema con el género, y debemos resolverlo para ser mejores”

Pero aún quedan muchos hombres (y lamentablemente también mujeres) que no acaban de tener clara la importancia de establecer la igualdad entre sexos. Como si la cosa no fuera con ellos, como si el machismo no les afectara, como si el patriarcado no les jodiera la vida a ellos también.
Queridos hombres anti-feministas, a vosotros os digo que por culpa del machismo no se os permite expresar sentimientos. Se os acusa de nenazas o flojos como poco. No podéis llorar, no podéis fallar, tenéis que proveer, tenéis que ser superiores. ¿No os dais cuenta de la enorme gilipollez que es todo eso? ¿La liberación que podríais experimentar si pudierais conectar con vuestros sentimientos y encima expresarlos libremente? Sólo pensadlo.
 
Un querido antiguo profesor mío, que estará muy contento de leer esto desde el cielo, decía siempre: ser macho mata. Y no solo porque mata y viola a millones de mujeres todos los días por la violencia machista. Sino porque os mata a vosotros también. Hace que penséis que tenéis que asumir conductas de riesgo, haciendo que vuestra esperanza de vida sea más corta. Hace que os creáis que vuestra forma innata de expresión es la violencia en lugar de la palabra. Y que por eso es normal que os metáis en peleas. Fomenta la agresividad, las conductas de riesgo y la violencia en general.

Si no educáramos de forma tan sexista…

La manera en la que se educa a los hombres nos hace mucho daño a todos y todas. Definimos la masculinidad de forma muy limitada, no se os enseña a mostrar vuestra verdadera identidad, porque debéis ser duros. Y cuanto más se os obliga a ser duros, más débil es vuestro ego. Se os enseña a esconder la baja autoestima bajo una falsa coraza de seguridad. Y entonces a las mujeres se nos enseña a satisfacer el ego frágil de los hombres. Por lo que debemos esconder nuestros éxitos y virtudes, porque os intimidan. Y que conste que ni muchísimo menos todos los hombres son así, y por suerte hay hombres maravillosos, pero esta es la tendencia en la socialización, que es más o menos acusada en función del entorno social.

“Yo me proclamo feminista. Por supuesto” Vale la pena prestar atención a los roles que se nos dictan y en los que no tenemos que encajar. Podemos ser lo que queramos.

Al igual que si a nosotras se nos educara de forma menos sexista, se nos enseñaría a hablar sin ser calladas. A establecer límites y demandar su cumplimiento. Mostrar enfado y rebeldía con naturalidad y sin conflicto interno. Y a desarrollar una expresión exterior de identidad más fuerte, entre muchas otras cosas.

Si a vosotros se os educara de forma menos sexista, se os enseñaría a hablar más sobre y desde vuestros sentimientos. A encontrar formas de resolver los conflictos, alejadas de la violencia per se. Rechazar la dominación como parte innata de vuestra identidad de género. Empatizar con los sentimientos de los demás. Y así una infinidad de cosas más.


No se trata de que ahora os volváis todos activistas, aunque molaría bastante. Pero sí que toméis conciencia. El problema va mucho más allá de la desigualdad salarial, y la pobreza en las familias monoparentales que es fundamentalmente femenina. El problema de la desigualdad de sexos es que está presente en todos y todas nosotras de forma mucho más profunda e interiorizada. En la construcción de nuestra autoestima, tan fundamental para desarrollarnos como personas.

Todos somos seres humanos, merecedores de respeto

Soy consciente de que con esto vamos a convencer a pocos. Ya que los que pensáis así jamás os molestaríais en leer un texto como este. Así que solo pido a quien lo lea, que por favor, en la medida de lo posible, intentéis concienciar a los demás. Se trata de no educar a nuestros hijos e hijas basándonos en el genero. Sino en potenciar sus capacidades, independientemente de como sean sus genitales.

Así que solo os pido que si tenéis hijos, hijas, sobrinos, sobrinas, primos, prima… los intentemos educar en la igualdad y en la idea de que no hay género superior. Sino que todos merecemos el mismo respeto y somos dignos de los mismos derechos, ya que todos somos SERES HUMANOS! 

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