No por mucho subrayar se aprende más temprano

subrayar

No acudía a la biblioteca desde que terminé la Universidad. Y hoy, por motivos X, quizá también por una necesidad intrínseca de revivir mis mejores años, mis pasos me han devuelto a una. Es extraña la sensación que se vive. Parece que todo aquello de los exámenes, de estudiar a full el día de antes, es algo que ya no va conmigo, como si nunca hubiera sido esa niña estudiosa que quedaba con sus amigas para prepararse una asignatura.

examen

El caso es que, ver a todos esos estudiantes me ha hecho recordar que estamos en época de exámenes finales. ¡Joder lo que me ha costado encontrar un hueco! Y aprovechando que estaba desapercibidamente introducida en la fauna, he decidido redactar este artículo que actualmente están leyendo tus ojos, rememorando algunas situaciones cómicas que vive todo universitario cuando tiene una prueba final.

Situación 1: el día te cunde a tope

De 9 a 9. ¡Ni los trabajos forzados de sol a sol! Que hayas estado concentrada es otra cosa bien distinta. Tú dirás en casa que has estado estudiando 12 horas completitas. Y, si suspendes, no es cosa tuya. Te lo has currao’.

Situación 2: los mejores selfies son entre apuntes

Y siempre acompañados de títulos del tipo “yo estudiando a tope”, “libradme de este sufrimiento”, “este tema para qué cojones sirve”, etc.

examen

Situación 3: es que en casa no me concentro

No, chavalina. Es que te apetece ver a tus colegas y echarte unas risas. Seamos sinceras.

Situación 4: de descanso a descanso y tiro porque me toca

Eres una currante. Te mereces un descanso cada media hora, ya sea para echarte un piti, tomarte una cerve, que te dé el fresco… todo sea por despejar tu “atareada” mente.

Situación 5: “necesito un café”

A veces ni siquiera te despierta. Es más psicológico que otra cosa. Es como si tomar café, de repente, te volviera más empollona. O como si al beber este líquido maravilloso se te concediera una inteligencia sobrehumana. ¿Estás segura?

examen

Situación 6: te sientes guay

Sí, exactamente. Tener exámenes te hace sentirte guay, una tía con responsabilidades. Además, es la excusa perfecta para no tener que hacer otras tareas en casa, o no quedar con ese tío plasta que no para de escribirte. “Lo siento, estoy de exámenes”. Y, por supuesto, se te permite quejarte todo el día. Las 24 horas. Porque no tienes tiempo, porque te duele la cabeza, porque estás estudiando algo que no te sirve para nada, porque los apuntes de tu compi son una caca del Whatsapp…

Situación 7: no por mucho subrayar se aprende más temprano

A colorines. Azul, rosa, verde, amarillo. Uno para lo clave, otro para lo importante, otro para lo que es menos importante… y, ¿cómo voy a dejar el resto del texto sin subrayar? Al final, acabas con los apuntes chorreando tinta de colores. Y en tu fuero interno te preguntas sí realmente te ha servido de algo. Tú sabes que no mucho, pero al menos da la sensación de que te lo has leído enterito.

examen

Imágenes y gifs vía

Despilfarra, Mundo Imágenes, Giphy.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *